Bull Mountain

Gerardo Pérez Escutia

The “Deep South” (El Sur Profundo) es una región cultural y geográfica de USA que comprende 6 de los estados “Confederados” de la Unión (Carolina del Sur , Misisipi, Florida, Alabama, Georgia y Luisiana). Esta región se caracterizó durante mucho tiempo, especialmente durante el siglo XIX y principios del XX por su renuencia a integrarse plenamente a la Unión Americana.

Reacios a abolir la esclavitud, se enfrentaron a los estados del “Norte” en una cruenta guerra civil que sin duda marco el espíritu norteamericano, y que dejo huellas indelebles que aun en la actualidad se perciben en el carácter de sus pobladores.

Esta región también se ha caracterizado por un desarrollo desigual respecto al resto del país, particularmente se diferencian de las costas Este y Oeste mucho más modernas y cosmopolitas, culturalmente más desarrolladas. La gran depresión de los años 20 golpeó con particular dureza esta zona convirtiendo a estos estados en los más pobres del país, acentuando sus diferencias con el resto de la unión.

Estos estados, son actualmente el asentamiento de los grupos más conservadores de USA. Grupos que fueron la base de la votación que dio el triunfo a Trump en las pasadas elecciones. Leyendo esta novela, llegamos a entender cuáles son los resortes básicos que mueven a estas comunidades, el peso que tienen para ellos la tradición, la tierra, “sus valores” y su visión de la vida como un “clan”, reacios y desconfiados a mezclarse (contaminarse, dirían ellos) con otras comunidades y por ello el sentido de su voto que les garantizaba el retorno a sus valores y a un “paraíso perdido” de grandeza y prosperidad.

En esta región es donde se se desarrolla la trama de la novela que hoy quiero recomendarles: Bull Mountain (Siruela Policiaca, 2017, ISBN 9788417041656) opera prima de Brian Panowich. Esta novela es la historia del clan Burroughs, una saga familiar que se desarrolla por 3 generaciones en las montañas de Georgia, en una America rural, separada culturalmente del resto del país, en donde el sentido de pertenencia a la tierra que te vió nacer cobra un significado profundo y fatalista. Hay un pasaje que que refleja plenamente esta “compenetración”: Uno de sus protagonistas le dice a su hijo: “Es el hogar, nuestro hogar. Hasta donde te alcanza la vista, todos estos kilometros a la redonda son nuestros … tuyos. No hay nada mas importante que esto. No hay nada que no sea capaz de hacer para protegerlo. Aunque a veces no sea plato de buen gusto”.

Esta premisa es la piedra fundacional en la que se construye esta historia, la de 3 generaciones de la familia Burroughs, historia que tiene su origen en los años 20 cuando el patriarca de la familia se dedica a destilar whisky de maíz ilegalmente y comienza la siembra de marihuana en sus propiedades, en la región conocida como “Bull Mountain”.

Esta historia tiene un sabor que inevitablemente nos recuerda las novelas de William Faulkner (también ambientadas en el “Deep South” con especial fijación en sagas familiares) con su carga de racismo, apego a la tierra y un sentido del honor muy particular que solo se da en las zonas rurales de América, en donde se desdibuja totalmente la linea que separa lo legal de lo ilegal y en donde la tierra y la familia (en ese orden) son lo mas importante y a partir de lo cual se construye esta tragedia familiar.

La historia nos lleva desde los años 20 hasta el presente a travez de los miembros de la familia, años en que “evolucionaron” de hacer whisky ilegal durante la ley seca, al trafico de metanfetaminas en la actualidad. Los miembros de este clan se caracterizan por una brutalidad sin matices y un torcido sentido del honor, que hace que violen la ley en todas sus formas, justificándolo en su particular sistema de valores y como medio para perpetuar el “negocio” familiar. Algo que se antoja, al menos parecido al “negocio” en nuestras tierras.

La familia Burroughs logra durante estos años un “control” sin contrapesos en su condado en donde los poderes legales o se subordinan o se hacen de la vista gorda con el clan actuando como “señores de horca y cuchillo” en sus dominios.

Esto que pudiera ser una historia convencional de una familia que se dedica al crimen, da un vuelco cuando un miembro de la tercera generación -Clayton- decide ser policía y se postula para Sheriff del condado, cargo que alcanza y al obtenerlo le toca la imposible tarea de conciliar los intereses de su familia con los de la ley. Para complicar las cosas, todo se trastoca cuando entra en escena el Agente Federal Holly pidiéndole su apoyo para detener a su hermano Halford, heredero del negocio familiar y amo y señor de Bull Mountain. El agente Holly será un protagonista esencial de la trama representando los valores de la legalidad enfrentando al poder brutal y atávico del clan Burroughs.

La novela esta construida a 2 tiempos, en uno nos lleva por el pasado relatándonos el origen del clan familiar y como se fue forjando el carácter de sus miembros, en el otro nos lleva a la actualidad a una trepidante novela policiaca en sí, y a un misterio que se revela al final de la historia, haciéndonos juntar todos los cabos sueltos y dandole una dimensión de tragedia griega a esta historia.

Una novela que tiene de todo, crimen, brutalidad, honor, personajes fuertes y complejos, que nos hace familiarizarnos con el lenguaje e historia de esta gente, compenetrándonos (y hasta empatizando) con su peculiar sentido de la vida. En esta novela, como en la realidad, los personajes tienen matices, no hay lugar para el maniqueismo y si para personajes palpables, creíbles, que responden a su entorno y circunstancia.

Una historia que nos remite a las canciones del mas puro country, el “Blue Grass”, con sus historias de dolor y perdida, y que debería venir junto con una botella de buen Bourbon para disfrutarla plenamente, escuchando “Duelo de banjos” como fondo musical.

Novela totalmente disfrutable, con ritmo trepidante que nos deja con ganas de seguir leyendo historias así. Tan recomendable es, que ha sido muy elogiada por 2 de los “gurús” de la Novela Negra: John Connolly y James Elroy.

PS. La traducción es española y encontraran frases y palabras como: “Cagando leches”, “gilipollas”, “cabreo”, “echar un polvo”, “tomar por saco” etc., del todo lejanas del ambiente e idiosincrasia del profundo sur (y de nosotros mismos). Una vez que uno se acostumbra, se disfrutan en el contexto de la historia.

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