“Con lo cultural no se meten ellos”: Manuel Pérez Morfín

Raúl López Téllez

En Apatzingán ahora ya hay Casa de la Cultura, festina de algún modo Manuel Pérez Morfín, aunque también lo lamenta: “pero no hacen nada porque no tienen recursos”.

El músico nacido en 1949 en El Resumidero, municipio de Tumbiscatío, dice para el-artefacto que no siempre ha podido vivir de la música. “A mí me encanta toda esta música, por eso hasta la fecha, todavía cargo mi violincito”.

“Muy emocionado, muy emotivo para mí”, declara con toda sencillez por el homenaje que le rinde el séptimo encuentro de Verso y Redoble sobre música tradicional que organiza la UNAM en Morelia. “Y sorpresivo, porque no sabía”, completa quien dice que supo del reconocimiento apenas en cuanto llegó este viernes a la capital estatal. “Fui invitado como músico, pero no contaba con esta sorpresa”.

Del grupo Alma de Apatzingán, fundado por su hermano Juan Pérez, destaca su papel como promotor permanente de los ritmos terracalentanos, los que asegura, se han revitalizado. “Nos empezamos a dar cuenta que nuestra música son raíces de la Tierra Caliente, cómo es posible que se vaya a extinguir esta música tan alegre, tan preciosa, vamos a echarle ganas y aquí andamos hasta la fecha”.

Sin aludir a la inseguridad que vive la región, atribuye a “la economía” lo que llama un “bajón” en la música tradicional e incluso a la desaparición de grupos. “En algunos otros estados sí promueven la cultura, están apoyando para que no se muera esta música; aquí en Michoacán y la región de nosotros, no ha habido apoyos… Tenemos la esperanza, pero no la vemos”.

“Con lo cultural no se meten ellos”, dice don Manuel, en alusión a los impactos del crimen organizado en la vida cotidiana. “Ya tenemos Casa de Cultura, que no había, pero no cuenta con recursos para hacer eventos, entonces está estancado nuestro municipio”, señala.

Sobre la violencia, dice, “con una pistola en mano quien no siembra temor en otro”.

Se pronuncia a favor del rescate de la música tradicional. En Apatzingán, refiere, “hay bastantes grupos que a insistencia de nosotros, de mi carnal o yo, siguen temporalmente, no se dedican de lleno a la música, solo los fines de semana, agarran contratitos, les hemos pedido que unamos un mismo estilo en Coalcomán, Los Reyes, Tepalcatepec, todos los grupos de arpa, les hemos pedido que toquemos igual, que sea un estilo regional”.

-¿En algún momento ha tenido que dejar el instrumento para sobrevivir?

“Bueno, temporalmente sí, al campo, los primeros días de la semana”, dice Pérez Morfín, quien sabe que viernes, sábados y domingo son para tocar con Alma de Apatzingán.

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