¡Diosito santo, que no salga la tira! Última sede del PEP y muchos filósofes

Caliche Caroma

El Primer Encuentro de Performance (PEP) tuvo su cuarta y final sede en el Kitsch. Los hechos ocurrieron el primero de junio (2019), por ahí de las nueve treinta de la noche, no llovió. Esta clausura del evento organizado y curado por Calixt@ Villaseñor, pasante de filosofía por la UMSNH, defensor de los derechos LGBTTTIQ+ y músico juvenil, fue un acontecimiento digno de recordar, principalmente por su triple pe: pelos, pescados y perforaciones.

Al terminar “Orbitantes. Música Acusmática Multicanal”, y después de repartir reconocimientos cual becas federales, pues este concierto también formó parte del PEP, Calixt@ presentó a los últimos performanceros de su iniciativa histriónica, misma que tuvo cuatro sedes, a saber: MACAZ, Centro Cultural Clavijero, Bar Lounge Tacamba y el Kitsch, pequeño y acogedor foro atendido por Mariela y Mónica. El que esto escribe también asistió al Tacamba, lo poco que vio en este último lugar era más bien poesía en voz alta y video experimental (Cf. Dr. Placebo y perrito).

En la sede de clausura, en la mítica Eduardo Ruin, muy cerquita de La Burbuja VIP, se presentaron los siguientes trabajos con sus respectivos personajes animados: “Huellas”, instalación y obsequio de Ana Lilia Conde; “Almas de la ciudad” y “Sin título”, obra pictórica de Sebastián Huéramo Méndez; “High, Poesía Sonora”, de Cintli Ramos; “Hombre-pez/pájaro”, pieza performática de Jorge Flores, alias Templo; “Pohechizos”, adivinación y lectura mágica de Luis Pedraza Capitán Oníricus; “Homenaje a Buika”, danza ambivalente de Yotzin Viacobo, más dos sorpresas que abajo se desmenuzan.

Sobresalientes, inventadas y sorpresas. Cintli Ramos, otra egresada de filosofía, sorprendió con su propuesta de manipulación de medios electro-poéticos con música en vivo, la voz de Lolita Ayala en el episodio del gallo atorado iba y venía, mientras la flauta transversal y la trompeta maya (¿Didyeridú?) acompañaban los restos sonoros sacados de la distopía J. G. Ballard, las noticias de las tres nunca fueron tan divertidas. Jorge Flores, alias Templo, semidesnudo, sólo traía una faja color piel que le ocultaba el ombligo, recibió varios piquetes de Sammy Rose (¡de la Facultad de Filosofía!), la también cantante le perforó los brazos y puso anzuelos en los hoyos recién hechos, colgó tres pescados en cada extremidad, lo que bien podemos llamar “perforance”; ya con sus alitas apestositas y llenas de escamas, Templo salió a la calle del Centro Histológico de Morguelia, por aquello de los tejidos putrefactos, las dueñas del Kitsch rezaron para que ningún policía pasara en ese momento, ¡diosito santo, que no salga la tira!, y el innombrable es grande, no hubo flatulencia y el espectáculo pudo continuar.

Sobresalientes los “Poechizos” de Capitán Oníricus, que primero dijo que estaba muy nervioso y luego dominó la escena, fuera velo negro, por no permitir la mística lectura. Poco a poco agarró confianza y, ya empoderado, les leyó el tarot a varios de los asistentes. Amor, muerte y agua para las malas vibras. Este trabajo fue lo más original del PEP (controversia aparte).

Inventadas: Un performer de Guanajuato (Cuévano), ciudad capital a la que Calixt@ le echó tantas porras como a sus poemas (¡quien no ha cogido que lance el primer esperma!, Villaseñor dixit), llamado Yere Tony Aguilar, improvisó (¿o no?) un numerito sobre el acoso/acuso.

Prácticamente practicó las vocales con los tacones puestos, no sin antes subirse a las mesas y sillas del lugar, dejó en claro su postura “nosinmiconsentimiento” y casi me hace llorar, lo bueno que soy impermeable a la cursilería y el oportunismo.

Todo terminó, ahora sí el fin-fin, con el anfitrión. Cansado de invocar a Pastelina Lésper cada vez que agarraba el micrófono, rindióle gran homenaje a Marina Abramović; con pintura de aerosol, mocos, restos de pizza y cinta de aislar, Calixt@ se dejó intervenir por el público, salvajes y primitivos fueron los diseños que le regalaron al organizador de este Primer Encuentro de Performance. Las almas en pena borrachas van hacia la cueva (de Chucho).

Colateral

Me traje un pescado que Templo me regaló, mis gatos no se lo quisieron comer y la perra Vainilla Duncan lo sacó de la basura, lo mordió, después vomitó y, rebelde, se comió su vómito, una diarrea tremenda cerró este episodio de la vida cultural michoacana, guanajuantense y perruna. Albricias para Gaspar Noé y Calixxx, ¡qué buena película!

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