El cuerno del diablo, idolatrías y condenas en torno al saxofón

Eduardo A. Chávez

Instrumento imprescindible en el erotismo del cine y la televisión, elemento clave de las bandas patrióticas en Estados Unidos, objeto de veto en la Alemania nazi, razón de exilio en Rusia, controlado en Japón y censurado por conservadores, el saxofón tiene una historia de genialidades, contradicciones, revoluciones, idolatrías y condenas. Éstos son algunos de los pasajes de El cuerno del diablo. La historia del saxofón, de la novedad escandalosa al rey de lo cool (Michael Segell), cuya traducción fue presentada este jueves en el marco del Jazztival Michoacán 2019 en la Casa de la Cultura de Morelia.

En entrevista para el-artefacto previa al evento, Sharbel Pimentel, traductor independiente responsable de hacer llegar al español la historia del saxofón de Michael Segell, nos cuenta que irónicamente ésta es apenas la segunda vez que el libro se presenta en un festival de Jazz —la primera fue en Xalapa (2016).

Director de orquesta de formación convertido después en traductor debido a las “vorágines” de la vida, Pimentel habla del valor histórico-musical de la obra: “¡Imagínate! El libro empieza con Michael Segell tomándose un café con Brandford Marsalis. Tiene mucha suerte: vive en Nueva York, entrevista a muchos saxofonistas, Illinois Jacquet, Michael Brecker, leyendas del saxofón clásico en Frnacia… ¡Conoce a todo mundo! Eso lo ves y lo vas leyendo”. “El libro es producto de un periodismo investigativo con tintes anecdóticos contado de una forma narrativa bastante accesible” y está dirigido no sólo a aficionados de la música, sino también a jazzistas, saxofonistas y músicos en general que “de repente tenemos mala fama de ser malos lectores”, debido a la gran carga de trabajo que llegan a tener.

Durante la presentación estuvieron, junto al traductor, Natalia Rodríguez, editora de Paralelo 21, casa independiente responsable de la publicación, y María José Ordoñez. Hablaron de Adolph Sax, inventor del instrumento en 1843, cuya vida estuvo tan accidentada que su propia madre dijo cuando era pequeño: “Está condenado a sufrir, no sobrevivirá”. Contra los pronósticos, vivió lo suficiente como para dejar en su legado uno de los instrumentos más popularizados y universalizados del siglo XX, no sin levantar en el proceso todo tipo de pasiones: “El propio Sax fue el primero en sugerir el linaje diabólico del instrumento. En una carta que escribió a su hermano, poco antes de morir, relató un sueño en el que demonios negros tocaban su saxo e invocaban a todos los condenados a los hornos del infierno”.

El título del libro (El cuerno del diablo) responde a esta asociación entre el saxofón y lo prohibido, lo decadente o lo inmoral: para los nazis representaba un elemento de la música negro-judía, Stalin decía: “Hoy tocas jazz, mañana traicionas a la patria”, para los japoneses era un elemento occidental cuya influencia debía por lo menos controlarse, hubo conservadores estadounidenses que escuchaban en los sonidos que producía una voz “carnal”. Respondiendo a ello, Segell escribe: “Los Savonarolas actuales han acosado al saxo desde su invención, esperando callar la voz perversa de Sax y preservar el orden moral. A lo largo de su historia, el saxofón se ha encontrado con varias encarnaciones del monje dominicano del siglo XV, quien trató de destruir todos los instrumentos musicales capaces de producir un sonido ‘promiscuo’”.

Irónicamente su presencia se extendió por todas partes: República Dominicana, Jamaica, Filipinas, Japón, China, Rusia, Shangái, Sudamérica (Perú), en la isla de Tonga (sur del Pacífico) y hasta se integró en la música clásica de la India. México también es parte de esta historia, según cuenta Sharbel Pimentel: “Las bandas militares francesas traen a México el saxofón en 1860. Florencio Ramos es el primer saxofonista mexicano en irse a Nueva Orleans. Los mexicanos habrían introducido en el sax técnicas similares al pizzicato (pellizcar las cuerdas), porque así tocaban el tololoche acá; se tocaba en saxofón “Sobre las olas” de Juventino Rosas. Actualmente, México es un centro neurálgico muy importante para el saxofón de conciertos”.

Natalia Rodríguez cuenta que éste es el primer y único título de traducción del inglés al español en la editorial Paralelo 21, y dice que es ideal para quienes saben y quienes no saben acerca del saxofón. Sharbel Pimentel, por su parte, invita a quienes lo compren a buscar en Spotify la lista de reproducción homónima que él mismo hizo para acompañar la lectura, en donde se encuentran muchas de las piezas y solos referidos a lo largo del libro, así como algunos que se permitió añadir.

El libro puede adquirirse en librerías como El Sótano, Porrúa, Gandhi, en la página de la propia editorial (www.mexicanisimo.com.mx) y también en Amazon.

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