El futuro nos alcanzó

Blanca Mondragón

Bruma espesa y grisácea envuelve la Ciudad de México junto a sus grandes edificios, las recomendaciones dadas a la población debido a la alerta de contingencia ambiental es no salir a la calle, trabajar desde casa y cerrar ventanas para evitar el aire tóxico que tiene impactos a la salud. Por momentos nos recuerda al inicio de un trama post-apocalíptico al que no somos ajenos y que hemos imaginado desde la ciencia ficción de la literatura o visto desde las imágenes del cine, pero esta vez parece alcanzarnos y probablemente ya nos estemos preguntando lo mismo que los personajes que acompañan todas esas catástrofes: ¿Cómo lo revertimos? ¿Cómo vamos a sobrevivir? ¿Qué lugar es seguro?

Contaminación ambiental, lluvia ácida, luchas por los recursos, radiación, poblaciones infectadas por ataques de pánico o virus mortales, una tierra infértil, ataques nucleares, catástrofes naturales, en fin, situaciones estrambóticas que acompañan las travesías de solitarios personajes envueltos en estos parajes desérticos donde ya no hay salida, salvo morir o aprender a sobrevivir entre las ruinas; son las temáticas de un centenar de películas sobre el fin del mundo.

Quizá la película de ciencia ficción y drama que más se acerca a nuestra situación o quizá a nuestro propio futuro, se trata de Soylent Green de 1973, conocida en español como El futuro nos alcanza o Cuando el destino nos alcance dirigida por Richard Fleischer, y protagonizada por Charlton Heston, película basada en la novela Make Room! Make Room! (1966) del escritor de ciencia ficción Harry Harrison.

La historia transcurre en un futuro distópico, se trata del año 2022, la ciudad de Nueva York, debido a la industrialización, la contaminación, la explotación de recursos naturales y calentamiento global por el efecto invernadero, ha dañado el planeta Tierra y dividido a la sociedad. Una pequeña élite de poder mantiene el control político y económico, tienen acceso a carne, verduras, frutas como a otros privilegios. El resto de la población vive en la miseria, en disputa por el espacio y el agua, con acceso a solo dos productos comestibles que se asemejan a galletas: Soylent rojo y Soylent amarillo, promocionados por la televisión como concentrados de verdura de gran energía. Lo único que al parecer pueden decidir es cuando morir, en lo que ellos llaman el Hogar, que les promete un final tranquilo con escenas del mundo antes del desastre ecológico que viven.

Robert Thorn, detective y policía, es llamado para investigar el asesinato de un magnate de la compañía Soylent, William R. Simonson, justo en el momento crucial en que sale al mercado el nuevo producto: Soylent verde. Thorn acude al lujoso departamento para analizar el cadáver que a todas luces se ve brutalmente golpeado y sin indicios de que hubiera luchado por su vida. En el lugar conoce a Shirl, la concubina del magnate y a su guardaespaldas Tab Fielding, ambos desconcertados pero impasibles informan al detective sobre  los últimos días de Simonson, quien se notaba continuamente trastornado.

La sorpresa más grande de Thorn más allá de la misteriosa muerte es todo lo que encuentra en esa residencia: jabón, agua caliente, una biblioteca, un refrigerador con bastante comida y licores, por lo que decide sacar ventaja de la situación y decomisar lo que puede hasta un pedazo de carne, para llevárselo a su mejor amigo y ayudante de casos, “Sol” Roth, un ex profesor que se la vive siempre nostálgico del pasado, interpretado por Edward G. Robinson, quien en cada ocasión no pierde la oportunidad de recalcar al joven policía que el mundo era vasto en comparación con la forma de vida actual.

Soylent Green, más allá de la ficción es una película con un mensaje duro sobre los riesgos del desarrollo de la industria y la ciencia, al inicio de la película, Roth enfadado por la vida precaria que llevan, expresa su frustración a Thorn, y muestra a los espectadores como nuestra cotidianidad actual es considerada idílica para las personas del futuro.

“Cuando yo era niño, la comida era comida, pero nuestros científicos envenenaron el agua, contaminaron la tierra, diezmaron la vida animal y vegetal. En mi época se compraba carne a diario, había huevos, gallinas, lechuga fresca en las tiendas, ¿cómo se puede sobrevivir así?”

En el resto de la trama, el detective Thorn tendrá que ir conectado todos los cabos sueltos que va encontrando junto a su elocuente secuaz, hasta saber la verdad sobre la muerte del magnate y cómo se conecta a un revelador secreto que nos dejará helados.

Esta tragedia post-apocaliptica se ha convertido ya en una joya de la ciencia ficción y una película de culto en la que Fleischer nos envuelve en sorpresas fatídicas y desesperanzadoras que nos conmueven y asustan al vernos cada vez más cercanos a una realidad como ésta.

Película:Soylent Green
Director:Richard Fleischer
Año:1973
País:Estados Unidos
Duración:90 min.

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