Estabilidad laboral y respeto a espacios culturales, piden maestros a Claudio Méndez

Raúl López Téllez


Muestras gastronómicas que se convierten en “cantinas”, hasta eventos particulares que se han servido del escenario de la Casa de la Cultura en acuerdos no muy claros de la Secretaría de Cultura (SECUM), ya reportan costos en afectación al inmueble, de acuerdo con maestros de los talleres de la dependencia que demandan ser “reconocidos laboralmente y regularizados como parte de la nómina”.


Con un reclamo que lleva 10 años, los maestros incorporados al esquema llamado “70-30” señalaron que están a la espera de la respuesta a un escrito dirigido a Claudio Méndez, titular de la SECUM, turnado antes del pasado periodo vacacional pasado, aunque la tardanza en la misma “nos parece una burla, están haciendo oídos sordos”.


En una rueda de prensa, los docentes Josafat Pérez Velázquez, Abelardo Hernández Araujo y Bolivia Martínez, acompañados de otros maestros, externaron que los directivos de la SECUM deben cumplir con un perfil acorde al sector cultural, “no licenciados, arquitectos o contadores que nada más vienen a beneficiarse”, además de no saturar de oficinas los espacios de la Casa de la Cultura en aras del ahorro y que implican pérdida de salones para impartir clase. Citaron el caso de la Cúpula, donde antes se desarrollaba el taller de Literatura y ahora es la Dirección, el Auditorio Luis Sahagún, donde operaba una Escuela de Iniciación Artística, o el salón de piano, desaparecido prácticamente ante el avance de escritorios y archiveros.


Los representantes de 53 maestros bajo el esquema “70-30” -donde por cada alumno en un curso trimestral con un costo de 300 pesos y 50 de inscripción, el maestro recibe 70 por ciento de lo recaudado por la inscripción y la institución el 30 por ciento-, algunos de ellos con antigüedades que rebasan los 20 años, señalaron que “no estamos pidiendo las perlas de la virgen sino lo que corresponde”, en cuanto a ser incorporados formalmente como trabajadores con respeto a su antigüedad y no bajo contratos que se renueven trimestralmente. Actualmente, los maestros viven un retraso en su pago que obedece, a su decir, a que “el secretario (de Cultura) justifica que el dinero, que se supone es dinero propio en lo que nos corresponde, la Secretaría de Finanzas lo recoge; lo que no nos explicamos, para qué lo recoge, cuando se supone ya está destinado para el pago de los maestros”, cuestionaron.


“Los talleres han aumentado en cantidad y calidad, lo que habla de un apoyo de la sociedad para desarrollar estos proyectos y lo agradecemos”, consideró Abelardo Hernández Araujo, quien señaló que el esquema de pago descrito no está siendo cubierto por la Casa de la Cultura, señalaron, “porque nos dan el 70 por ciento de los 300 pesos, y la Secretaría de Cultura se queda con el 30 por ciento más los 50 pesos de inscripción, estamos hablando de 2 mil 800 alumnos por trimestre”.


Al hablar de la renta o préstamo de espacios, señalaron que un inmueble de relevancia como el Ex Convento del Carmen debe respetarse en cuanto a su historia y actual función como Casa de la Cultura, que no se contrapone a su juicio. En cambio, agregaron, la habilitación de patios o salones para otras funciones, interrumpe las clases o las suspende en definitiva “sin respeto tanto para maestros como para los alumnos, además de que se realizan sin considerar situaciones de seguridad” o de mantenimiento.


“Como artistas necesitamos proteger la arquitectura” del edificio, señaló una maestra al aducir daños en el Claustro Mayor como en varios salones. El uso particular de los espacios, aducen los docentes, “no sólo es en la Casa de la Cultura, también en Clavijero, y no sabemos si cobran una cantidad”. En este año, señalaron, se han realizado tres eventos que interrumpen labores de los talleres; “no estamos en contra de que sean privados, sino que sean eventos con relación al arte (…), porque hay un reglamento interno que prohíbe fumar, tomar, y los eventos que se realizan inducen a ello, sale la gente borracha, la gente fumando, dejando un montón de basura”.

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