Gato Sordo, la inclusión en un café con lengua de señas

Raúl López Téllez

Gato Sordo es “un espacio de inclusión, dirigido a personas con discapacidad auditiva”, espacio para convivir, tomar un café, leer o jugar ye interesarse por un taller de lengua de señas mexicana que se imparten en el lugar cada dos meses.

Magdalena Vargas García, propietaria de Gato Sordo, señala que desde la fundación del espacio en diciembre del año 2017, ha contado con un interés creciente a partir del discurso de inclusión que ofrece. “Igual en el taller de lenguaje de señas, al principio era un grupo muy pequeño, pero de repente ya tenemos salita de espera, gente que se está interesando y preocupando por la inclusión, que se dan cuenta que el problema no son ellos (los discapacitados auditivos), sino nosotros, que necesitamos comunicar, así que ya vienen asociaciones, familias, médicos”, con una participación desde su implementación hace año y medio de 500 personas.

Entre el cálido ambiente adornado con muchos gatos que son el símbolo del lugar –incluso el mensaje para ubicar el sanitario indica, “arenero”-, Magdalena, abogada de profesión, dice que en Gato Sordo un 80 por ciento de su clientela son oyentes.

 “La parte bonita es que han venido personas sordas de otros estados, conocen el proyecto y los ha empujado a hacer sus propios negocios. Aquí en Morelia, por ejemplo, hay una persona que ya empieza un negocio propio de venta de alimentos, entonces empieza la chispita de ´yo también puedo´, empiezan a trabajar esa parte”.

Destaca la importancia de que exista un lugar con posibilidad de “una comunicación”, cuando en otros ámbitos el trato para quienes tienen alguna discapacidad, “es discriminatorio; quieres ir a un hospital no hay, quieres ir a la escuela, no hay intérprete, o cobra tantos pesos la hora, el acceso a los servicios básicos que se supone que el Estado te debe garantizar, a veces no es posible; la sociedad debe impulsar a las personas, darle seguimiento a las políticas públicas, como está la otra parte de quien puede decidir”.

-¿Por qué elegiste un proyecto dirigido a este sector?

“Porque siempre he comentado que una de las discapacidades más complejas es la auditiva. Normalmente nos expresamos hasta cuando te enojas o cuando quieres mucho a alguien, o cuando quieres escuchar tu música, hay muchas maneras de sentir y expresar; y voltear a los chicos sordos y que para la sociedad ni siquiera existen, porque la gente no se da cuenta que entre cien personas, hay un sordo pero no te das cuenta, puedes percatarte de un discapacitado visual, o con parálisis en una silla de ruedas, pero a un sordo no lo ves. Es una discapacidad invisible, compleja”.

Gato Sordo, Sánchez de Tagle 450 esquina con Padre Lloreda. Horario, de lunes a sábado, de 10:00 a 20:30 horas. Público: Todo público.

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