Helix Libera: magia, arte y liberación

Eduardo A. Chávez

Como colibrí que no entiende de fronteras, Helix, la casa rodante de Noelia Entrena y Gemma Sabat, vuela de un lado a otro con la intención de sembrar semillas de cambio en las vidas de personas migrantes y sectores que viven en condiciones de alta vulnerabilidad.

De ahí el nombre del proyecto, Helix Libera –en latín, liberación espiral– nacido en Barcelona hace un año y medio: “Preferimos el latín, precisamente porque en medio de la situación en España, no quisimos optar entre el español o el catalán”.

Foto: Giraluna Morelia

Durante la semana pasada en Giraluna Morelia, foro cultural independiente ubicado en el centro de la ciudad de Morelia, tuvieron lugar una serie de actividades que Noelia y Gemma llevaron a cabo con la intención de sensibilizar y concientizar en torno a lo que viven las personas migrantes en su paso por nuestro país. Las actividades incluyeron dos talleres llamados “Reencontrándote con tu niño y niña interior” y “Sanando las heridas patriarcales”, un espectáculo poético-performático titulado “Buscando a Magia: show de clown” y la proyección de un documental que hicieron en colaboración con David Montoya titulado “Espejos migrantes”.

Foto: Helix Libera

En entrevista con el-artefacto, Noelia y Gemma narraron que han hecho intervención social comunitaria en España, África, Centro América y ahora México con temas como migración, género y salud mental, a través de una metodología holística propia construida desde el lenguaje del clown y de una psicología liberadora. Actualmente se encuentran sistematizando su propuesta, luego de que en un encuentro con doctorantes de El Colegio de Michoacán (Zamora), Gustavo López Castro, especialista en migración no económica, les invitara a escribir un artículo y patentar su innovación metodológica.

Más allá del ámbito académico, los esfuerzos de Helix Libera están puestos en generar “procesos de humanización” para y con las personas migrantes, desde las realidades tan crudas a las que se enfrentan. Destacan, por ejemplo, que entre las actividades que constituyen sus talleres, hay uno que tiene como objetivo recordar y decir sus nombres: “Tenemos un juego de jugar con los nombres y al poner el nombre le estás dando identidad, no es el migrante hondureño, eres David, eres Fernando. Esos pequeños detalles pues realmente hemos visto la significación que tiene”.

Espejos migrantes

Este sábado 6 de julio se presentó en Giraluna Morelia el documental “Espejos migrantes” en el que muestran sus experiencias de intervención en México. La proyección cuenta el recorrido que durante diez meses hicieron a bordo de Helix, su casa rodante, en el que visitaron las ciudades de Tijuana, Querétaro, CDMX y el estado de Michoacán. El registro se hizo con la intención de sensibilizar y concientizar, a través del lenguaje del cine, sobre las realidades a las que se enfrentan las personas migrantes.

Recuperando la voz de quienes han arriesgado sus vidas en un éxodo en busca de lo que llaman la “pesadilla americana”, el documental retrata las realidades de pobreza e inseguridad que hay detrás de la decisión de migrar. También se destacan las tragedias con las que se enfrentan en su paso por México hacia Estados Unidos: desapariciones, fosas clandestinas, violaciones a los derechos humanos y, en el caso de las mujeres y niñas, violaciones y abusos sexuales sistemáticos. En la voz de una de las entrevistadas: “Dejar tu tierra sólo se puede explicar por el hecho de que algo muy profundo se ha roto y te agarras de una esperanza de cambio, de poder vivir una vida diferente. Es el clamor por la vida”.

Entre paisajes áridos y rostros cansados en blanco y negro, la producción presenta algunos de los aspectos de las intervenciones que hacen desde el clown y el arte-terapia en refugios y asilos con grupos mixtos, grupos de niños y niñas, así como algunos sólo con migrantes varones enfocado a la expresión de las emociones: “Hay quienes después de desbordarse en llanto en los talleres nos cuentan que no habían llorado en 15 años”. También narraron un caso en el que, después del trabajo comunitario, un migrante decidió no continuar su viaje hacia el norte y, en lugar de ello, regresar con su familia en Centro América: “El camino de la consciencia es un camino irreversible”, concluye una de las fundadoras de Helix Libera.

Al finalizar la proyección se abrió un espacio para el intercambio de opiniones. Hubo quienes comentaron de su propia experiencia de migración (no ilegal), la experiencia de sus familiares que cruzaron sin papeles o las historias personales de racismo que han vivido en sus propias familias, es decir, de lo que Noelia y Gemma llaman “fronteras internas”. También se tocó el tema de las contradicciones que hay en un país como México en el que, por una parte, sus habitantes migran al país del norte y quieren que se les trate bien pero, por otra, rechazan la llegada de migrantes centroamericanos con discursos racistas y aporofóbicos (rechazo a los pobres).

Después de su paso por Morelia, Helix Libera tiene la intención de viajar a Pátzcuaro y, posteriormente, manejarán hasta Honduras para continuar con el trabajo comunitario. Su camino puede seguirse a través de Facebook en la página “Helix Libera” o directamente en la página helixlibera.org donde se pueden hacer donaciones para que Noelia y Gemma continúen con su “vuelo de colibrí”.


Foto de portada: Helix Libera

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