Jarabe la noche entera

Caliche Caroma

El Segundo Encuentro Nacional del Jarabe está aquí, ya llegó, del 20 al 26 de junio en Morelia habrá un montón de actividades alrededor de este género musical (la información completa puede ser consultada en la larga liga que se encuentra al final de la entrevista). Entre otras cosas, se nombrará al jarabe patrimonio cultural intangible de la ciudad de Morelia, con el apoyo o no de las autoridades. Pero, ¿qué es eso del jarabe, por qué tanta bronca? El doc Jorge Amós Martínez Ayala, uno de los organizadores del Encuentro, nos platica los tejes y manejes de la jarabeidad.

¿Cuál es el origen del jarabe?

El origen del jarabe no puede situarse temporal ni espacialmente. Probablemente surgió al mediar el siglo XVIII en algún lugar de lo que en ese momento era el orbe español; no sabemos bien si en España, en el Caribe o en la tierra continental, lo cierto es que, en algunas publicaciones del siglo XIX, periódicos españoles, aparece en los anuncios de las compañías teatrales la ejecución del jarabe con el adjetivo de “americano”. Quizá nació, porque algunos lo consideran así, como un producto de la confluencia de marineros en Cádiz, nombrado como jarabe garitano, en muy poco tiempo, al género de baile, lírica y música que se desplazó a América, tuvo una carta de naturalización. Algunas historias antiguas de principios del siglo XX mencionan al jarabe mexicano como el origen de otros géneros con los que podría tener un vínculo común, entre ellos está el joropo, música de Colombia y Venezuela.

El jarabe, la etimología y los dulces

El jarabe, la palabra, viene del árabe شراب (sharb), el cual se aplica para un almíbar que normalmente es muy líquido que se utiliza para bañar pasteles, confituras o para tomarse diluido con algunas bebidas, generalmente alcohólicas. En la mitad del siglo XIX surgen varios bailes que son denunciados ante la inquisición novohispana, entre ellos está el pan de jarabe que, junto con los chimisclanes y otros géneros o piezas musicales, tenían un contenido de orden sexual, verbigracia la analogía de hacer el pan, amasar el pan, con las relaciones carnales. Parece ser que el nacimiento del jarabe está, probablemente, en la tercera mitad del siglo XVIII, cuando se crean estas composiciones que, además, tanto en América como en España, tienen nombres de confituras  y postres (los ya mencionados pan de jarabe y chimisclanes) o bien de líquidos como el churripampli, bebida azucarada propia de Andalucía preparada con mebrillos, vino tinto y anís.

¿Cuáles son las características del jarabe?

La característica principal del jarabe es que permite unir piezas musicales distintas para generar un todo mayor que tiene particularidades que varían de región en región. Aunque es difícil estandarizar, porque el jarabe está en todo el territorio nacional. En algún momento en el siglo XIX, fue considerado como el baile mexicano por excelencia, era usado por las instituciones, sobre todo por el estado, para representar “lo nuestro”, por tal motivo hay muchos lugares donde el jarabe persiste. Por ejemplo, en la región de Guadalajara el jarabe es algo estereotipado, es una secuencia que tiene ya un orden inalterable, empieza por el jarabe tapatío, frase musical muy conocida, después una secuencia de sones y termina con la diana. En los balcones de la Tierra Caliente se inicia con una línea melódica que se llama el jarabe corriente, después se canta una copla, generalmente compuesta en el momento, le sigue la sustitución del jarabe por gustos o sones acelerados y luego viene otra vez el jarabe corriente, una segunda copla, que a veces está partida en una cuarteta en la primera mitad del verso y otra cuarteta en la segunda parte, regularmente se utilizan cuartetas o sextillas, pero depende mucho de la tradición.

¿Y en las Morelias?

En Morelia, en general, se tocan cinco partes con dos coplas (siete, en total): jarabe corriente, un son, otro jarabe corriente, la copla, cambio de parejas en la tabla, luego se toca un jarabe usual y luego el contrajarabe.

Grupos que tocan jarabes (con zonas y señas)

Los Capoteños, en el Capote, municipio de Turicato, tocan jarabes. Vecinos a ellos, en un pueblo donde se siembra la caña, Las Puentes, municipio de Ario de Rosales, está el conjunto de Rosalío Chávez. Más al norte, pegado a Tacámbaro, Chupio, la Familia Martínez también participa del género.  En las cañadas que nutren al río Carácuaro encontramos a músicos que interpretan el jarabe, como el señor Gamiño y su nieto en Tzitzio; José Morales en Tuxpan. Sólo por mencionar algunos. Nota: Todos estos grupos tocan un gran espectro musical, incluyendo el jarabe.  

Foto: Mariana Moon

Jarabes famosos

Los jarabes son construidos en el momento. Generalmente articulados y ensamblados por el líder del conjunto, es decir, el violinista, y esto de acuerdo al momento. Puede empezar con los conocidos, jarabes corrientes o por un son. No hay una manera típica de pensar y ensamblar el jarabe. Aquellas secciones que se llaman jarabillos o jarabes y que utilizan piezas sabidas, que la gente reconoce, no necesariamente son los únicos. En el pasado, los músicos se preciaban de componer sus jarabes o que les metían una variante (y/o adorno) que los hacía distintivos. Uno no escuchaba la misma “La arenita de oro” de un lugar a otro, cambiaba por la región y por los músicos que interpretaban. Lo que le gusta a uno es el género y la manera de interpretarlo. Algunos de los que se tocan regularmente son (música en tempo rápido como se dijo arriba): “La marihuana”, “La feria”, “Muchachitas casadas”, “Éntrale en ayunas”, “Sombra de San Pedro”, et al.

Importancia del jarabe

El jarabe está vivo en muchas regiones de los balcones de la Tierra Caliente, pero sucede que es poco conocido. Un grupo de amigos con los cuales tocamos son desde hace tiempo, siempre pensamos que interpretábamos las melodías de la Tierra Caliente y nunca nos preguntamos si en Morelia había música tradicional; ahora que hemos platicado con gente que se dedica a la producción del mezcal, en las cañadas al sur de la ciudad (Piedras de Lumbre, Atécuaro, Tumbisca, El Páramo, etc.), nos damos cuenta de que en esta zona rural el jarabe fue algo que estuvo presente en capital michoacana en el siglo XIX, y que aún sigue presente. Lo importante es dar a conocer a los morelianos, muchos no nacidos aquí, la tradición cultural que tenemos, y en específico, dentro de la música, al jarabe.

Neófitos del jarabe

El jarabe es un género que permite a los bailadores lucirse, dialogar con los músicos, y a estos incorporar música diversa para que la gente baile. A los que saben de poesía y saben versar, les deja tener buenos combates líricos. Es muy divertido participar haciendo versos, cantando, bailando, y no necesariamente haciendo “música tradicional”, pueden ser polkas, pasos dobles, es decir, música que habitualmente no se utiliza en la Tierra Caliente para bailar sobre la tabla. Con el jarabe se interactúa de una mejor manera. Posibilita extender la fiesta, un jarabe puede durar toda la noche.   

La anécdota

En 1803, José Joaquín María de Carrasquedo, canónigo de la catedral de Valladolid, estaba en una boda, como era autoridad eclesiástica le preguntaron los presentes que si podían bailar el jarabe (era común que los novios le entraran a un jarabe en lugar del vals, primero los padrinos y después los invitados), la gente tenía miedo pues se rumoreaba que la inquisición había prohibido los jarabes y otros bailes, y él, que era simpatizante de las ideas independentistas, contestó algo más o menos así: “No hay nada malo en la alegría del pueblo”. El jarabe se bailó y María de Carrasquedo fue procesado por la santa inquisición. Años más tarde el jarabe sería símbolo de la identidad nacional.

(Algunas de las palabras del doc Amós fueron parafraseadas, pero jamás traicionadas sus ideas)

Liga a la página: SegundoEncuentroNacionaldelJarabe

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