Jim Morrison: Una plegaria americana

Jim Morrison

Inmaculadamente drogado

Te diré esto.
Ninguna recompensa eterna nos perdonará ahora.
Por malgastar el alba.

Vuelvo a aquellos días, todo era más sencillo y más confuso.
Una noche de verano, yendo al muelle.
Me encontré con dos jóvenes chicas.
La rubia se llamaba Libertad.
La morena, Empresa.
Hablamos y me contaron esta historia.
Ahora escucha esto…
Te hablaré sobre Texas radio y su gran ritmo
Suavemente conducido, lento y loco.
Como algún nuevo lenguaje.
Llegando a tu cabeza con el frío, furia repentina de un mensajero divino.
Déjame hablarte sobre la angustia y la pérdida de dios.
Divagando, divagando en la desesperada noche.

Aquí fuera no hay estrellas en todo el perímetro.
Aquí fuera estamos colocados.
Inmaculados.


Una plegaria americana

¿Has sentido el calor del progreso
bajo las estrellas?

¿Sabes que existimos?

Has olvidado las llaves
del reino

¿Has nacido
y estás vivo?

Reinventemos a los dioses, a los mitos
seculares

Adoremos los símbolos de los profundos bosques ancestrales

(Has olvidado la lección
de la antigua guerra)

Necesitamos doradas, inmensas copulaciones

Los padres cacarean en los árboles
del bosque
Nuestra madre murió en el mar

¿Sabes que son plácidos almirantes
quienes nos conducen al exterminio
y que obesos y torpes generales adquieren
el obsceno vicio de la sangre joven?

¿Sabes que nos gobierna la t.v.
La luna es una bestia de sangre reseca
Bandas de guerrilleros lían porros
en el vecino patio de viña verde
y se aprovisionan para la guerra en las inocentes espaldas
de boyeros agonizantes?

Oh gran creador del ser
concédenos una hora más para
redondear nuestro arte
y perfeccionar nuestras vidas

Las polillas y los ateos son dos veces divinos
y moribundos
Vivimos, morimos
y la muerte a nada pone fin
Seguimos viaje hacia la
Pesadilla

Cuélgate de la vida
Flor nuestra de pasión
Cuélgate de las conchas y de las vergas
de la desesperanza
Nuestra última visión nos la dio
la gonorrea
La entrepierna de Colón se hinchó
de muerte verde

(Le toqué la pierna
y la muerte sonrió)

Nos hemos reunido en este loco
y antiguo teatro
Para pregonar nuestra pasión de vivir
y huir de la multitudinaria sabiduría
de las calles

Han echado abajo las puertas
Protegen las ventanas
y queda uno
Para bailar y salvarnos
Con la divina burla
de las palabras
La música enciende el ánimo

(Cuando a los asesinos del único Rey verdadero
deambular libres se les permite
mil Brujos aparecen
en el país)

Dónde están los festines
que nos prometieron
Dónde el vino
el Vino Joven
(muriendo está en la viña)


James Douglas Morrison (1943-1971), cantautor y poeta estadounidense. Algunas de sus principales obras son: Una plegaria americana y Desierto. Poemas II.

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