La honda huella del exilio español en la UM

Raúl López Téllez

Alfonso Reyes nos observa desde una foto tomada a un lado de la carretera Morelia-Quiroga. Al lado del autor mexicano, también miran al espectador los españoles María de la Caridad Martín, Carlos Velo y Juan de la Encina.

Adolfo Sánchez Vázquez, Juan Xirau Palau, Joaquín Xirau, Francisco Sanz Casabona, Enrique Díaz Canedo, Josep Carner i Puig Oriel –“el príncipe de los poetas catalanes”-, Pedro Garfias, León Felipe, Rafael Alberti, María Zambrano, son los nombres de otros pensadores que pisaron estas latitudes y los patios del Colegio de San Nicolás, dictaron cátedra en sus aulas y en la llamada Universidad de Primavera “Vasco de Quiroga”.

De izquierda a derecha: María de la Caridad Martín, Alfonso Reyes, Carlos Velo y Juan de la Encina, en un punto no identificado de la carretera Morelia-Quiroga (CF-AFLM).
Inauguración de los cursos de la Universidad de Primavera Vasco de Quiroga, 1941. Aparecen Adolfo Sánchez Vázquez y Juan Xirau Palau. (AH-UM)

Años 30 del siglo pasado, efervescencia política y manifestaciones contra la guerra, en un México con un presidente, Lázaro Cárdenas del Río, que da todo su apoyo a los cientos de exiliados españoles tras la derrota de la República por el dictador Francisco Franco –quien prácticamente muerto abandonó el poder, al fallecer en 1975-, migración que enriqueció la vida cultural y académica del país y dejó una huella particular en suelo michoacano.

Una historia que inició en 1936 y que desembocó en una nueva residencia, es la que registra la exposición “La Guerra Civil y el exilio español en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo”, meritoria en cuanto al acervo historiográfico que expone y con una decorosa curaduría, inaugurada apenas este miércoles 28 de agosto, muestra que conmemora el aniversario 80 del inicio del exilio español a México, iniciado en 1939.

Los niños españoles de la Guerra Civil trajo a Morelia, 1937 (IISUE-UNAM)

Desde ese año y hasta 1942, 15 barcos cruzaron el Atlántico para traer a quienes huían de la barbarie fascista, entre ellos a los llamados “niños de Morelia”, 456 infantes para quienes se creó el Internado España-México y que desembarcaron del Mexique un 27 de julio de 1937.

Al igual que su notable aportación a la cultura y educación nacionales, al incorporarse como docentes e investigadores a la Universidad Nacional Autónoma de México, principalmente, en la Universidad Michoacana encontraron cobijo y libertad José Peinado Altable, por ejemplo, quien en la entonces Escuela Normal de la UM, impartió clases de Técnicas de la enseñanza y Paidología, además de realizar investigaciones sobre procesos de aprendizaje entre niños indígenas de Tzintzuntzan, Zurumútaro y Morelia.

En 1941, el químico José Gral participó en la Universidad de Primavera con un curso sobre “Los colores de la piel. El problema del nitrógeno”, además de investigar varios alimentos elaborados con productos michoacanos. Otro aporte fue el de Fernando de Buen, integrante de una notable familia, quien hizo estudios sobre el pescado blanco y el Lago de Pátzcuaro, además de impartir clases de Biología, Botánica y Zoología en la Escuela Norma y de Geología en la Escuela de Ingeniería.

La llamada Universidad de la Primavera, además de los españoles ya tenía a exiliados de otras latitudes en su planta docente: el argentino Anibal Ponce, la psicóloga checa Alice Rüble-Gerstel, el escritor alemán Ludwig Renn y su compatriota, el etiologo Paul Kirchhoff, la física austriaca Marietta Blau y el filólogo judío Mauricio Swidesh.

La exposición abarca a los “poetas del exilio”, espacio que nos aporta varias sorpresas, como la presencia en los espacios nicolaitas de León Felipe –que ofreció un recital en San Nicolás y entregó a la Universidad el original de “Oferta”-; Rafael Alberti, quien tuvo dos presentaciones en 1937, en San Nicolás y en la entonces Casa del Obrero y del Campesino; Pedro Garfias en 1947 habló sobre Federico García Lorca; Luis Cernuda ofreció una conferencia sobre Antonio Machado; Juan Rejano, poeta y periodista que convivió con los grupos literarios locales que animaban las revistas Voces, Pliego y La Espiga y el Laurel, amén del paso de Adolfo Sánchez Vázquez y María Zambrano, quien llegó a Morelia con su esposo Alfonso Rodríguez Aldave, en abril de 1939, impartió clases de Filosofía y desde aquí publicó dos libros, Pensamiento y poesía en la vida española, editado por la Casa de España en México, y Filosofía y poesía, bajo el sello de la Universidad Michoacana.

En aquellos años aciagos para los españoles, no sólo niños y pensadores llegaron a Morelia, también procedentes de puntos como Barcelona, Málaga, Coruña, Almería, Jaén, Cádiz, La Rioja, Zaragoza, Tarragona, Granada, Escatrón, Toledo y Zuera, establecieron aquí su residencia agricultores, modistas, dibujantes, comerciantes, militares e incluso un espía, José Arreny Domenzo, de Barcelona, de los “servicios de investigación militar”, todos republicanos, con un censo de 74 residentes registrados por el Archivo Histórico Municipal de Morelia.

La exposición se complementa con imágenes y contextos del conflicto bélico en los años 30 en España, como la destrucción de Guernika por la aviación franquista apoyada por el fascismo italiano y alemán que bombardeó pueblos enteros; las barricadas en Madrid y en Barcelona, con muchas mujeres al frente empuñando las armas; las brigadas internacionalistas en las que se incluyeron Ernst Hemingway y Octavio Paz, entre muchos otros, además de una exposición sobre la bibliografía que aborda tanto la historia del suceso como los efectos, diríase que multiplicadores, de un exilio que correspondió a la solidaridad no solo de un gobierno sino de los mexicanos que los acogieron, con su entrega, fidelidad y compromiso para aportar lo mejor de sí mismos, una reflexión tal vez para estos días de migrantes asediados por un gobierno muy diferente al de aquellos épocas del cardenismo.

Vista de una trinchera de la resistencia republicana, 1937
Intelectuales en las Brigadas Internacionales Joris Ivens, director de cine holandés (izquierda), Ernest Hemingway, escritor norteamericano (centro) y Ludwig Renn, jefe del Batallon Thalmann (derecha), durante la Guerra Civil Española, 1937 (AFA)
Así quedó la emblemática ciudad de Gernika, después del bombardeo de la aviación alemana el 26 de abril de 1937 (FGCE-ZR)
El exilio infantil que la Guerra Civil trajo a Morelia
Dos niñas se ocultan bajo una vía del ferrocarril ante ataques aéreos de las fuerzas rebeldes a la población civil, 1938 (MRGC)
La señora Amalia Solórzano de Cárdenas con un grupo de niñas y niños durante una de sus visitar a la Escuela España-México, Morelia, 1938 (CF-AS)
Interior del tren que trasladó a los niños españoles del Puerto de Veracruz a la Ciudad de México, junio de 1937 (CF-AS)
Guardias de Asalto dirigiéndose al frente, Barcelona, agosto de 1936 (FGCE-ZR)

“La Guerra Civil y el exilio español en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo”, exposición fotográfica y documental, Centro Cultural Universitario, Avenida Francisco I. Madero Poniente 350, Centro Histórico, 10:00 a 18:00 horas. Acceso libre y gratuito. Público: Todo público.

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