La poesía es compromiso ante la vida: Margarita Vázquez Díaz

Raúl López Téllez

“Desde chica, antes de preferir los libros de Español y buscar un lugar para hurgarlos, yo ya traía una libreta donde iba anotando cosas, y antes de aprender a escribir, hacía dibujos”, cuenta Margarita Vázquez Díaz (Ciudad de México, 1954), autora de varios libros de poesía y maestra con una larga trayectoria en un taller literario.

Formada en los talleres y en los grupos literarios desde que arribó a Morelia en 1984, la autora muestra sus recelos con los títulos que hoy, dice, se adjudican sin pudor alguno quienes no tienen obra que hable por ellos. Desde la cafetería de la Casa de la Cultura, donde imparte sus clases, en plática con el-artefacto reconoce a la poesía como el “abordar el mundo con sensibilidad y con humanidad, con compromiso ante la vida, con la naturaleza”.

De sus ocho libros, destaca el De cara al caracol, antología publicada por Editorial Jitanjáfora que reúne una década de su poesía, de 1990 al año 2000. Buscar el apoyo de las editoriales oficiales, dice, “es hacer cola” y enfrentar decisiones a favor de escritores, a la vez que lamenta que la literatura tenga poco espacio en las políticas institucionales.

-¿Hay una literatura hecha por mujeres en Michoacán?

“Sí hay una literatura femenina, en tanto hay mujeres con esa tendencia de dejar explícito que su poesía está hecha por ellas, por un género femenino y los temas que se tocan, tienen que ver con las mujeres, aunque en el asunto del arte, los géneros se diluyen, o hay buen arte o mal arte, o no lo hay”.

En esto de las definiciones, habla con cautela, “entrecomillado, porque hay mucha gente que se dice escritora o escritor, y no lo es; se tiene que demostrar con la obra, la obra te desnuda y te pone ante los ojos de todos, cuando te atreves a mostrarla y ves cosas que te mueven”.

-¿En qué momento ubicas actualmente a tu creación?

“Más pensada, palabra que no me hubiera gustado decir, pero sí quiero pensar en qué, más allá del poema, cómo lo quiero decir; antes era más espontáneo, los musos te iban acercando los temas, como lo erótico, el asunto amoroso, además de cosas que me siguen motivando, sublevando, las cuestiones sociales, sin caer en el panfleto”.

Desde el año 2000, dice, se vinieron ediciones “en tropel” en las que incluye De cara al caracol, publicada por Editorial Jitanjáfora, antología personal que reúne poesía de una década. “Dos o tal vez tres”, son los libros que señala, cierran su ciclo actual y que espera publicar bajo un esquema de edición de autor. Buscar el apoyo de las editoriales oficiales, dice, “es hacer cola, a menos que tengas algún contacto”.

La poesía desde la femineidad, dice la autora de Anio y La imagen en el agua, es “abordar el mundo con sensibilidad y con humanidad, con compromiso ante la vida, con la naturaleza”.

-¿Ves un movimiento literario actualmente en Michoacán?

“La apertura de las escuelas de Letras, son una novedad respecto a cómo en el siglo pasado, la formación estaba en los talleres literarios; ahora además de las carreras están los ´foritos´ que a veces duran un día, lugares que dan cabida a muchos chavitos, chavitas que están escribiendo, donde leen sus creaciones, incluso hablan de los nuevos beats en Morelia”, lo que a su juicio es exagerado. “Siento que hay gente interesante en la Sociedad Michoacana de Escritores y también Daniel Wence, gente que salió de la Universidad Michoacana y ha hecho los encuentros de jóvenes escritores, siento que si se pasan las barreras, independientemente de las edades, puedes encontrarte cosas interesantes”.

-¿De tus libros, cuál rescatas y por qué?

“La antología (De cara al caracol), porque reúne plaquettes y el libro que me editaron en el Instituto Michoacano de Cultura, reúne desde mis primeros esbozos cuando estaba en un taller y se va viendo como el proceso define cuál va ser mi preocupación, o por dónde me voy a ir en el terreno poético”.

-¿Por qué no se ve poco de las mujeres en la literatura estatal?

 “En general, en el asunto editorial hay una despreocupación por publicar a las mujeres, por reflejar a la gente que está creando; con voluntad si se puede, independientemente de que si influyan cuestiones como los recursos, la lana, pero veo que a las instituciones no les interesa hacer nada por la literatura”.

-¿A partir de qué momento te sentiste escritora o llamada  escribir?

“Desde chica, antes de preferir los libros de Español y buscar un lugar para hurgarlos, yo ya traía una libreta donde iba anotando cosas, y antes de aprender a escribir, hacía dibujos”.

“¿Escritora? Bueno, me da gusto que me inviten a leer, uno va dejando obra, si por eso te llaman, porque el título te lo da la gente, escritora, qué bien”, señala. Una de su satisfacciones mayores como oficiante y maestra de la escritura, refiere, fue cuando una persona le confesó que eligió trasladarse desde la Ciudad de México a Morelia para estar en su taller literario, porque leyó su poesía.


Primera infancia

“Soy la segunda de cuatro hermanos: Ricardo, Rosa y Leticia. Llegué a vivir con la abuela por azahares del destino, a los cuatro años de edad, junto con mi hermano Ricardo, un año mayor que yo. A mi hermano, por ser varón y el primogénito de mi padre, que a su vez era el primogénito de la abuela, se le otorgaba un lugar privilegiado y de cuidados extremos por parte de ella. Todo esto me permitía pasar desapercibida y tener libertad para estar muy en contacto con mis cinco sentidos”.

Margarita Vázquez Díaz, Margarita, autobiografía (Instituto Michoacano de Cultura, Morelia, 2004).

Un comentario sobre “La poesía es compromiso ante la vida: Margarita Vázquez Díaz

  • el 29 mayo, 2019 a las 11:25 pm
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    Muchas gracias arte facto, abrazo

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