Lejos de casa

Julio Alberti López Blanco

El verano de 2017 se estrenó Homecoming, película que nos mostraría cual era la dirección que tomaría Marvel y Sony con el icónico Spider-man, en ella se mostró un Peter Parker que empezaba con su vida superheroíca, un joven novato con buenas intenciones que además tenía que lidiar con los problemas típicos de un adolescente.

Después de eso seguimos al personaje en los eventos de Infinity War y Endgame, filmes que cambiaron todo lo que viene en Marvel y que influyeron en la nueva adaptación del personaje: Far From Home.

Con este filme el personaje creado por Stan Lee y Steve Ditko en 1962 ya cuenta con 8 adaptaciones en la pantalla grande.

Spider-man cambió tras la odisea que atravesó en el espacio, es un poco más maduro. Tras la pérdida de su tutor Tony Stark, Peter siente un profundo dolor, además del peso que la gente ha depositado en él para convertirse en el nuevo Iron Man.

Sumado a esto ha aparecido una nueva amenaza, unos seres llamados elementales han empezado a destrozar varias ciudades en el mundo. Para detenerlos Nick Fury convoca al trepamuros y a un nuevo héroe conocido como Misterio. Peter tendrá que salvar el mundo y encargarse de estar en un viaje de su escuela por Europa.

Far From Home es dirigida por Jon Watts, mismo que dirigió Homecoming, pero de un filme a otro hay una diferencia muy estrecha. Mientras que su primer trabajo tiene un tono más cómico con toques de acción inspirado en las películas de John Hugues (director de películas con tramas sobre adolescentes como Ferris Bueller’s Days Off y The Breakfast Club), el segundo se enfoca más en las implicaciones que tiene ser un héroe y la gran responsabilidad que tiene Peter al ser Spider-man, con más acción que comedia.

En el MCU  observamos una buena evolución del trepaparedes, siendo esta última película donde se pulen todos los aspectos, en ella por fin se siente como el verdadero Spider-man sobre todo en las escenas finales donde los movimientos y las coreografías parecen sacados directamente del cómic, y además finaliza con una escena del personaje balanceándose por Nueva York muy al estilo de la trilogía de Sam Raimi.

Misterio, villano clásico de las páginas de la historieta, se hace presente en su versión del MCU, que como ya había pasado con El Buitre, se adapta al universo de las películas; Quentin Beck es un maestro de las ilusiones, sólo que a diferencia de su versión en el cómic, en vez de usar magia se apoya en la avanzada tecnología que alguna vez desarrolló para Industrias Stark. Tiene un profundo rencor hacia su ex jefe Tony Stark, lo que lo impulsa a crear una red criminal que hace, a través de ilusiones holográficas, que la gente piense que es un héroe, y llama así la atención para que la gente crea en su palabra, en un mundo en el que la gente cree en cualquier cosa.

Estamos ante una de las nuevas mejores sagas  de Spider-man vistas en el cine, tiene todo lo que un fan del trepamuros quiere ver.

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