Manto Sonoro o el peso de las letras en un primer disco

Raúl López Téllez

En torno al primer álbum de estudio de la banda moreliana Manto Sonoro, El viaje comienza, existe un concepto por llevar el peso en las letras, aludir a la realidad, eso que se llama “nuestro entorno inmediato”.

Conversan para el-artefacto el compositor Salvador Salgado o Salvador Lobo y el bajista Andrés Ordoñez, quienes señalan que el disco a presentar el próximo sábado integra seis canciones inéditas y dos en homenaje a quienes consideran “íconos michoacanos de la música”, Moisés Bedolla y Leticia Servín.

Impulsores y participantes del certamen “Festival de la cantera”, ya desaparecido, Salgado señala que en Morelia existe un movimiento más definido en cuanto a grupos, lo que se ve favorecido por instituciones como el Conservatorio de las Rosas, aunque se sigue en la sobrevivencia por la falta de esquemas solventes y que tengan una continuidad.

Manto Sonoro, señala Ordoñez, se integra por elementos que vienen de otros proyectos. Azul Fractal, antes Hibrido, fue la formación en la que se conoció con Salgado, y un año después “salió la idea de musicalizar las letras” que éste escribía, a partir de lo cual se integraron un baterista, un guitarrista y una cantante.

-¿Qué interesa en las letras?

“Desde el inicio del proyecto, Andrés estaba en Chile, y comentábamos que las bandas luego tienden a encasillarse en un nuevo género, nosotros queríamos explorar varias géneros, subgéneros, no quedarnos en uno solo y la cuestión de las letras, es hablar de las cosas que veíamos, que pasaban a nuestro alrededor, la cuestión social, cultural en nuestra ciudad, en nuestro estado, en nuestro país”, responde Lobo.

En El viaje comienza, añade, “hay tres canciones con un discurso social cultural, la identidad a la mejor como michoacanos, el respeto a los pueblos indígenas y asimismo las artes, como el vehículo para promover un cambio de conciencia, de hacer una propuesta de cambio social, aunque sea una gotita pequeña, es un deber interno que estamos explorando con nuestras ideas”.

-En Morelia, ¿hay eco a estos mensajes, en medio de antros que en su mayoría explotan conceptos comerciales?

“Hay varios foros, que dan lugar a propuestas locales, originales, no los típicos lugares donde ya tienen 10 o 15 años tocando la misma receta, no sólo hablando para la música, sino en teatro o en literatura, sí se ha apoyado, está empezando el movimiento”, dice Ordoñez, quien rememora que el proyecto Festival de la cantera visibilizó a bandas locales “con propuestas originales” al igual que se abrieron espacios en algunos antros.

Al lado de estas oportunidades, añade Salgado, hay dificultades. “Morelia es una ciudad que tiene muchos músicos, un amigo dice que se levanta una piedra y salen como cinco bandas de rock y todas tocando lo mismo; sí hay una saturación de oferta, lo que ha hecho que la remuneración económica sea muy baja y si es baja para las bandas que tocan de planta en un bar, es más para alguien que toca propuesta original, hemos de ser más creativos, buscar salir de la ciudad, otras alternativas. No vivimos de la música, trabajamos para la música, trabajamos en otras cosas, en nuestro oficio, profesión”.

Salgado destaca dos canciones como las que más lo motivaron en sus letras:

Pasamontañas, “toma un poco la filosofía del subcomandante Marcos” y surgió de ver la obra de Sergio Camacho –“Shhh, Marcos” -; otra es “Somos”, un retrato de qué es un michoacano, en oposición a los narcocorridos que ofrecen una visión de lo negativo del estado, violencia, narcotráfico, autodefensas. “Todo lo que salía en la tele”, acota Ordoñez.

Manto Sonoro se integra por Andrés Ordoñez en el bajo; Salvador Salgado, guitarra y voz; David Pavón en batería, y en teclado y voz, Luis Medina. El grupo ha tocado en Compostela, Nayarit, en Pátzcuaro y en Paracho además de Morelia.

Para la presentación, contarán con la presencia de músicos invitados: Antolino Ayala y Omar Jahñez, en saxofón y trompeta, de Irapuato, Guanajuato, además de Luis Álvarez en percusiones, y en voces, Héctor Medina, Diana Onardem y Cesar Cesar.

El viaje comienza fue grabado en Dharma Estudio, con 50 discos prensados de inicio, “un tiraje corto”, con un concepto creado entre todos los integrantes en cuanto a la fotografía y el diseño gráfico.

El viaje comienza, Manto Sonoro, sábado 6 de abril, Rock Paraíso Bar, Aquiles Serdán 471, Centro Histórico, recepción a las 21:30 horas. Costo: 30 pesos. Público: Jóvenes y adultos.

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