Muertes en la estepa

Horacio Cano Camacho

La mayoría de nosotros asociamos a Mongolia únicamente con Gengis Kan, con hábiles jinetes y nada más. De manera que una novela policiaca de Mongolia puede sonar de lo más bizarro… Hoy quiero compartirles mi entusiasmo por una trilogía que habla de Mongolia:  Muertos en la estepa, Tiempos salvajes y La muerte nómada de Ian Manook, seudónimo de Patrick Manoukian, un periodista de viajes. Los tres títulos han sido publicados por Salamandra en su colección Black Salamandra. El último salió hace unos días.

Ian Manook

Se trata de unas muy frescas, poderosas y fascinantes novelas. Y si bien es de un escritor francés, no es un libro folklorista ni una descripción de exotismo. La novela negra francesa ya tiene un tiempo enfrentando una tendencia muy interesante: escritores que sitúan sus libros en otros ambientes, renunciando así a una suerte de cosmopolitismo y vocación de autocontemplación. Y tiene ya sus grandes representantes comenzando por Olivier Truc (El último Lapón y El estrecho del lobo), Caryl Férey (Zulú, Mapuche) y Laurent Guillaume (Mako, El rey de calaveras), entre otros.

Estos escritores nos muestran paisajes maravillosos, contradictorios, llenos de sueños y …pesadillas. Truc habla de Laponia, Férey sitúa sus historias en Sudáfrica, Argentina o Nueva Zelanda y Guillaume habla de Malí. Estos autores han renunciando a la idea del civilizado y culto que mira y describe lo exótico, lo “curioso”. Todos se integran de manera muy impresionante a la cultura y la complejidad de lo narrado, de hecho, su identidad francesa nunca aparece.

En el caso de Ian Manook esta es su primera novela (no su primer libro ya que es un periodista de viajes) y aunque ya no es un jovencito (70 años), si es un apasionado viajero. Al decir del propio autor, esta novela salió  de una apuesta con su hija, quien lo retó a escribir (y terminar) una novela.

Salamandra se atrevió a traducir y distribuir un libro premiado por lectores y editores en Francia, pero sin más antecedentes en el género. Muertos en la estepa, el primero, fue premiado con el SNCF du Polar 2014, Premio de las lectoras de Elle, Premio de los lectores de Quais du polar, entre otros. Tiempos salvajes por su parte mereció el Premio de los lectores de Le Livre de Poche 2016. Estamos entonces ante un caso curioso en el género negro. Un autor que entra al gremio a los 65 años y recibe algunos de los principales reconocimientos especializados en su país. La trilogía en su conjunto ha obtenido un gran éxito internacional, con millones de libros vendidos y una gran cauda de fans.

El personaje central de sus tres libros es el Comisario Khaltar Yeruldelgger Guichyguinnkhen de la policía de Ulán Bator; Yeruldelgger para los amigos. La trilogía comienza con un descubrimiento macabro. Una familia de pastores encuentran en la inmensidad de la estepa el cadáver de una niña europea, semienterrada en la arena. Yeruldelgger es enviado a investigar y allí se inician una serie de eventos que ponen en escena el nacionalismo excluyente, la expoliación de Mongolia por las trasnacionales de la minería y la corrupción infinita de políticos y funcionarios.

Yeruldelgger es todo un personaje, un hombre marcado por una aterradora experiencia personal, solitario y en una espiral autodestructiva, al borde, pero con un sentido de la honestidad, del deber y la lealtad con su mundo, a toda prueba. Tan solo desenterrar el cadáver y decidir investigar lo enfrenta a la diplomacia abusiva de China, el gigante que ha sustituido a la Unión Soviética en el verdadero poder en Mongolia. Al mismo tiempo, en Ulán Bator se encuentran los cadáveres de dos diplomáticos chinos y dos prostitutas con todos los indicios de un crimen de odio, con señales de haber sido cometidos por los “nazis” locales, que aunque no lo creamos, existen hasta en Mongolia. La investigación irá desvelando los vasos comunicantes del poder político, las empresas expoliadoras y los grupos extremistas.

Yeruldelgger es un gran personaje y Muerte en la estepa una magnifica historia. No nos muestra un pobre país digno de lastima. Lo narra en toda su contradicción: la riqueza natural junto a la pesadilla de “la modernidad”, las tradiciones junto al “progreso” y las consecuencias de sustituir un amo por otro. La hermosura de sus paisajes contra la monstruosidad de la vida en el drenaje de Ulán Bator, destino para los campesinos y pastores…

Yo la disfrute enormemente. Es conmovedora, divertida por momentos, sensual cuando debe. Me llevó a desear el siguiente de Ian Manook, un escritor “nuevo” que nos enseña aquí lo que podemos esperar de él. Se los recomiendo. A mi me inspiró además, a leer sobre este país interesante y hermoso y hasta me chuté de un tirón las dos temporadas de Marco Polo en la tele…

El siguiente libro, Tiempos salvajes, inicia cuando Oyun, una de las ayudantes de Yeruldelgger es enviada a investigar un extraño caso. Un jinete y su caballo yacen aplastados por un Yak que parece haber caído del cielo. Esta escena difícil de interpretar abre una aventura clandestina que llevará al protagonista a ingresar en el mundo de la corrupción y abuso de las más altas esferas, con un añadido: el trafico de niños a Europa.

Llegamos al ultimo de la trilogía que aun estoy leyendo, La muerte nómada, con un Comisario retirado de la policía, con la muerte de su hija Koshi a cuestas y un profundo sentimiento de hastío. La realidad lo alcanza en la estepa, donde ha plantado su yurta, cercana al desierto de Gobi. Yeruldelgger se enfrenta de nueva cuenta a la voracidad de las compañías mineras y nos mostrará una Mongolia destripada por la excavadora transnacionales…

Ian Manook se mostró como todo un grande del género. Con un estilo muy negro y salvaje, supone una de las series más originales en el noir contemporáneo. Toda una revelación que vale la pena acometer.


Imagen de portada: Altaihunters – Own work

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