Señor director, bájele el volumen

Babilonia Pérez Huerta

Este lunes 13 de mayo Foro 4 volverá a las andadas con la adaptación del libro de Caliche Caroma, escritor y también colaborador de el-artefacto. Morguelia lleva por nombre la tercera publicación del nacido en Morelia y radicado en Prados Verdes; Sergio Camacho, un tipo necio, insiste en su propuesta teatral. A las siete de la tarde en el Teatro Ocampo, tiene una cooperación de cincuenta pesos y sólo adolescentes y adultos pueden entrar.

He visto Morguelia dos veces, las dos en el Ocampo. Nunca ha sido fácil adaptar literatura a la escena, y más los híbridos de Caliche, quien se mofa de los géneros e incluso hace sus deyecciones en los mismos. Pero Sergio Camacho se arriesga, ya lo ha hecho con la poesía de Ernesto Hernández Doblas, Gaspar Aguilera, entre otros. Ahora bien, que el director de Foro 4 haya logrado que el espectador reciba el mensaje literario a través del ejercicio teatral todavía está en duda.

Recomiendo la obra Morguelia, pero quiero exponer aquí mi crítica sobre la adaptación que hizo el también director de Pedro Páramo, El llano en llamas, Monte Calvo, entre otras más. Aunque es una obviedad, la crítica está destinada a mejorar los aspectos que señala, no se trata de destruir todo, sólo es una disección que permite mirar el organismo en sus partes defectuosas y de ahí partir para su mejora.


En primer lugar, la escenografía. Foro 4 ha llevado hasta el cansancio el minimalismo en los elementos escenográficos, creo yo que exagerando dicho minimalismo. A veces pareciera que cualquier cosa que le sobra de otras obras, Sergio Camacho las recicla y las utiliza en sus nuevos trabajos. Quizá con un poco más de imaginación, la escenografía tendría mejores resultados. Las luces muy buenas, pero el proyector debe ponerse más grande, si no, no se observan desde ciertas partes del Ocampo.

Segundo, la música. En el reparto están incluidos dos músicos, Eduardo Solís Marín y Tivov Xavier, este último también actúa además de cantar uno de los textos del Caliche, y a mí parecer uno de los mejores momentos de la obra. Eduardo Solís tiene unas pequeñas participaciones, o sea, está desaprovechado. En su lugar, el director de Foro 4 lanza la misma pista una y otra vez, método que he observado en varias obras de la misma compañía. Esto, en lugar de darle unidad, confunde. Y luego el volumen de la pista se come a la voz de los actores, algunos todavía muy verdes en este aspecto, la potencia está ausente y la pista de fondo no deja apreciar los textos, definitivamente el silencio es importante, ojalá tome nota de esto el director.


Tercero, la actuación. Como ya dije arriba, es muy difícil llevar al teatro textos que no sean dramatúrgicos, por este motivo la literatura de Caliche Caroma en algunos momentos se vuelve insufrible en la impostada voz de algunos de los actores, porque ni se deciden por la farsa, ni tampoco llegan a un tono verosímil. Antonio Rangel es, por mucho, el actor que se lleva las palmas en las obras de Foro 4, pero aquí le falta aún intensidad, incluso lo he visto equivocarse varias veces en la memorización, pero es normal, insisto que estos textos no son dramaturgia. Los otros actores ahí van, si pierden el miedo lograrán la catarsis.



Ignoro cuántas veces han montado Morguelia los de Foro 4, sin embargo, este lunes iré de nuevo, espero ver mejoras en estos puntos que he criticado, pues me parece que la obra puede crecer, incluso convertirse en un clásico para esta ciudad que necesita más miradas incisivas, piquetes en las costillas y humor ácido en la cantera rosa. Vayan al teatro Ocampo el lunes, y luego hablamos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *