Teresita Fest o del fino arte de sonreír

Caliche Caroma

Lunes 26 de agosto de 2019: en la capital michoacana se realizó el Homenaje a Teresita Sánchez; eran las seis y media de la tarde cuando la actriz, escritora, cantante, compositora, funámbula y doctora en las artes ocultas de la mampostería existencial, hizo su aparición en la alfombra roja que estaba tendida en el Teatro Ocampo, recinto ubicado en el Centro Histriónico de Morelia. El 26 de agosto también se celebra el día de la actriz y el actor, calendario con sobrecupo. El público disfrutó, desde la entrada a esta celebración, del fino arte de sonreír.

Organizado por la compañía teatral Foro 4 y el Colectivo de Trabajadores del Arte y la Cultura de Michoacán A. C. (Cotacum), el Homenaje tuvo de “tocho morocho”, honor a quien honor merece, y gloria para Teresita. El maestro de ceremonias, que parecía más un funcionario tropical, anunció que el programa sería largo, y así lo fue, casi tres horas de deferencias y abrazos. Teresita soltó la carcajada, lloró, se sorprendió y bailó un pasito perrón para todos los presentes. Magia, mucha magia en el escenario, pero también en las butacas, pues ahí estaban grandes personalidades de la farándula, artistas que tienen una sincera amistad con la homenajeada. Reunión familiar con la venia oficial o mi casa es tu casa.  

Lo primero que disfrutaron los asistentes fueron los mensajes subliminales enviados desde el más acá por Roberto Hurtado (pareja sentimental de la Teresita) y compañía, hubo muchos te quiero, anécdotas y dos que tres ojos rojos sospechosos. Luego vino el trabajo de recopilación de las películas en las que ha participado Teresita, además de su opinión (muy suya) acerca del séptimo arte, trabajo emotivo que grabó y editó Raúl Arroyo.

Con la Tere en el sillón (la escenografía propuesta por Sergio Camacho incluía una salita sacada de no sabemos qué viaje en el tiempo) llegó la música. Hizo su aparición Chavita Carrillo, con el que la festejada formó el dueto Sístole y Diástole. Tocaron un par de canciones para darle paso a la dramatización de los textos de Teresita por los Foro 4, dramatización en las carnes de Alejandra Acho, Rosa Estela Juárez, Antonio Rangel y Gustavo Medina. Música, teatro, así se la fueron llevando durante las siguientes horas. Le faltan horas al día para celebrar a Teresita (Marco Antonio Solís dixit).

Varios músicos locales y locateles agarraron las rolas de la Teresita e hicieron versiones muy libres de ellas. Ulises Cacho interpretó “Si eres”, con arreglos prendidos que hicieron corear a la actriz de los 30 años (de trayectoria), coros lascivos que esta canción sugiere. Luego vinieron los Se aplican restricciones, grupo de ayer y hoy que reúne a Carlos Cárcamo, Ulises Cacho (again), Jochen Hiss, Alex Pavón y Malena Murillo, por supuesto, junto a Teresita, nombre que aparece como chingocientas veces en esta notita musical. Faltaba más, faltaba menos, I love you, Teresita.

El momento de la cumbia llegó con la sabrosa guitarra de Jorge Pointelin y la extraña voz de Gordito Tropical que cantó: “Yo quiero ser niña darki/Y andar con las uñas negras/Yo no quiero usar vestidos/Cursis de telenovela”. El público, medio sacado de onda, terminó haciendo el “eh, eh” que se acostumbra en estos ritmos del demonio. Aplausos, un celular sonó. Le tocó el turno a Lian Ventura, la de Coahuila, pero michoacana por adopción y guineana de corazón, adaptó dos temas de Teresita, “Consideraciones en re” y “Fugitivo”; guitarra, percusiones africanas, N’goni, loop station, en fin, dio muestras de su versatilidad y del cariño que le profesa a Sánchez Reyna. “Besitos en tu carita bonita”, susurró la Teresita.

Eran casi las ocho y media de la noche cuando salió, con su belleza de florecita de asfalto, Lety Servín, cantautora de alto calado y modesta estatura. Tere y Lety juntas son dinamita con diamantina, también conocidas como las Big Bang. Tocaron y cantaron algunos de sus éxitos y el público les pidió otra-otra, así lo hicieron, no sin antes mandar besos y abrazos a diestra y siniestra. Llegó el cierre con los de Se aplican restricciones, la Leto y Teresita. “Mujer deberás” como punto final. Teresita no terminaba de dar las gracias, los técnicos del Ocampo estaban impacientes, pero aguantaron vara porque quieren a la ídem (Teresita). Últimos aplausos, pero ahora de pie. Las fotografías del recuerdo, las promesas de unas cervezas bien frías en un futuro cercano, el hasta luego, la gente inundó el escenario, más lágrimas, regalos, “¡qué xhido estuvo”, dijo alguien, y otro por allá “qué se repita”. La felicidad se llama Teresita.

Fotografías de Carolina Orozco

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